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jueves, 1 de marzo de 2012

semana de la mujer en Benamejí



Cartel y programación de la Semana de la Mujer, Benamejí 2012.



Una semana repleta de actos y actividades destinadas a las mujeres y hombres de la Villa de Benamejí, educando en Igualdad y compartiendo tareas.

Cartel de Semana Santa en Benamejí



Cartel anunciador de la Semana Santa en Benamejí, 2012



Imagenes de la Hermandad de la Cruz, Maria Santisima de la Amargura en su Soledad y Jesus del MAyor Dolor, ambas imagenes tallas de gran calidad artística del siglo XVII, procedentes del convento de Carmelitas descalzos que existia en la Villa de Benamejí.

viernes, 16 de abril de 2010

Adolescencia y Violencia de Género





La adolescencia es uno de los grandes e importantísimos acontecimientos al que se enfrentan las mujeres y los hombres desde su nacimiento. Esta etapa se configura como uno de los ejes fundamentales que va a condicionar la manera de pensar, de actuar y de relacionarse en la vida adulta.
El primer enamoramiento, muy diferente en intensidad, sentimientos y actitudes al que se vive en la edad adulta, supone también un suceso vital que puede marcar las relaciones posteriores y las imágenes que la persona puede hacerse la persona amada.
En la adolescencia una relación de pareja va a responder a unas expectativas y una búsqueda, de acuerdo a unos ideales y a unas creencias bien descritas y delimitadas por la sociedad que se les presenta y los canónes establecidos en ella. Es en esta época cuando las y los adolescentes intentan cumplir en mayor medida con las expectativas de su rol, adquiridos en su proceso de aprendizaje, adaptándose a las normas y a los límites a los que se ven expuestos en su vida diaria.
Todavía en nuestra cultura podemos hablar de la mayor importancia que se concede al papel de género masculino y al segundo plano al que se relega al femenino. Las presiones que se ejerce sobre los chicos para que cumplan con su rol y los códigos de conducta asociados a su género, son más estrictos y precisos que los que se ejercen sobre las chicas. Los chicos aprenden que son ambiciosos, dominantes, autoritarios, poderosos, etc. y que han de ser agresivos, competitivos, etc. Por el contrario, a las mujeres se las enseña que han de ser débiles, dependientes, emotivas, complejas, etc. y que han de ser obedientes buenas, sensibles, afectuosas, etc. Con este aprendizaje y asignación de roles lo que se hace es perpetuar la imagen de vulnerabilidad e indefensión de las mujeres. Esta imagen dará lugar, en muchos casos, a las condiciones idóneas para ejercer el poder, la autoridad y la violencia hacia ellas.
Muchas chicas y chicos no relacionan la falta de amor, de respeto o de desconfianza con el maltrato, e inclusive, muchos de ellos y ellas piensan que se puede agredir, hacer sufrir o causar daño a alguien a quién se quiere. Los insultos, las descalificaciones, el control del móvil, de la ropa, del tiempo, de las amistades, etc. no son considerados como una forma de maltrato o de agresión sino, que en ciertas ocasiones son relacionados con el amor, el cuidado y la atención que la pareja le profesa.
Cuando se habla de violencia o de maltrato hacia la pareja, en un gran número de ocasiones se piensa en agresiones físicas o graves, cuyas consecuencias dan lugar a agresiones más visibles como arañazos, moratones, etc., y no en acciones invisibilizadas que poco a poco van mermando tu capacidad de decisión, tu autonomía, tu seguridad y tu libertad.
Teniendo en cuenta que los problemas entre las parejas comienzan durante el noviazgo, es fundamental, y trabajo de todos, desterrar y desmitificar ciertas creencias que continúan impregnadas en el imaginario colectivo de las y los adolescentes. El dotar de una lógica y un respeto a las relaciones que establecen durante esta etapa es un reto a conseguir en una sociedad que continúa desprestigiando, manipulando, ocultando y asesinando a la mujer por el mero hecho de serlo.

Beatriz Morales

Para más información:
info@vidasinviolencia.com